LA IGLESIA CATOLICA SE DESMORONA A PEDAZOS ESCANDALOS SEXUALES (REPUGNANTE)

Al desnudo y a la vista de todo el planeta la mitología y corrupción que la han distinguido a lo largo de su historia
Nunca antes las autoridades del Vaticano ni su doctrina habían sido tan severamente cuestionadas y enjuiciadas como en la actualidad
Su posible caída parece inminente
ESCANDALOS SEXUALES EN LA IGLESIA
Se dice que Juan Pablo II cargó hasta el final de su vida el peso de los problemas de la humanidad: guerras, miseria, injusticia. Quizá también llevó sobre sus hombros la cruz de su propio templo: oscurantismo, intolerancia religiosa, torturas, enriquecimiento ilícito…

Se dice que Juan Pablo II cargó hasta el final de su vida el peso de los problemas de la humanidad: guerras, miseria, injusticia. Quizá también llevó sobre sus hombros la cruz de su propio templo: oscurantismo, intolerancia religiosa, torturas, enriquecimiento ilícito…

En 1994, el Papa envió una carta confidencial a unos 60 cardenales exhortándolos a aprovechar la cercanía de un nuevo milenio para reflexionar y admitir que la historia de la Iglesia católica ocultaba un “lado oscuro”.

El mensaje fue “filtrado” entre algunos medios de comunicación italianos. En junio de 1995, Peggy Polk, analista de asuntos del Vaticano durante tres décadas, escribió en el Chicago Tribune que, en su escrito, el Juan Pablo II preguntaba: “¿Cómo puede uno permanecer callado acerca de las muchas formas de violencia perpetradas en nombre de la fe: guerras de religión, tribunales de la Inquisición y otras formas de violaciones de los derechos de las personas?”.

Ese mismo año, la estadunidense Helen Ellerbe publicó El lado oscuro de la historia cristiana. A lo largo de 200 páginas, la autora analiza el dogma católico en la era del oscurantismo, la utilización del miedo, la oposición a los avances científicos, su opción por la pena de muerte.

“En una era en que tantos están buscando un significado espiritual más profundo, ¿por qué no hay información más accesible sobre la historia de las instituciones que pretenden transmitir tal verdad espiritual?”, escribe Ellerbe en el prefacio de la edición en inglés (Morningstar Books, California, 1995).

En 1994, el Papa envió una carta confidencial a unos 60 cardenales exhortándolos a aprovechar la cercanía de un nuevo milenio para reflexionar y admitir que la historia de la Iglesia católica ocultaba un “lado oscuro”.

El mensaje fue “filtrado” entre algunos medios de comunicación italianos. En junio de 1995, Peggy Polk, analista de asuntos del Vaticano durante tres décadas, escribió en el Chicago Tribune que, en su escrito, el Juan Pablo II preguntaba: “¿Cómo puede uno permanecer callado acerca de las muchas formas de violencia perpetradas en nombre de la fe: guerras de religión, tribunales de la Inquisición y otras formas de violaciones de los derechos de las personas?”.

Ese mismo año, la estadunidense Helen Ellerbe publicó El lado oscuro de la historia cristiana. A lo largo de 200 páginas, la autora analiza el dogma católico en la era del oscurantismo, la utilización del miedo, la oposición a los avances científicos, su opción por la pena de muerte.

“En una era en que tantos están buscando un significado espiritual más profundo, ¿por qué no hay información más accesible sobre la historia de las instituciones que pretenden transmitir tal verdad espiritual?”, escribe Ellerbe en el prefacio de la edición en inglés (Morningstar Books, California, 1995).

En el siglo IV, el emperador Constantino I, quien había mandado a matar a su propio hijo y hervir viva a su esposa, para ocultar sus crimenes se fija en el cristianismo como un medio para unir el extenso y agitado Imperio Romano. El monarca relata que en sueños vio una cruz en el cielo con la inscripción In hoc signo vinces (“Bajo este signo conquistarás”). Sin embargo, el visionario recién se convierte poco antes de morir, a los 57 años.
Gracias o mejor por desgracia a Constantino I, el catolicismo se transforma en la religión oficial del imperio y adquiere un poder sin precedentes. Su sucesor, Flavio Teodosio, estipula en febrero de 380 que “todas las naciones que están sujetas a nuestra clemencia y moderación deben continuar practicando la religión que fue entregada a los romanos por el divino apóstol Pedro”. Los no-cristianos son llamados “repugnantes, herejes, estúpidos y ciegos”.
La Iglesia se convierte en la clase de jerarquía autoritaria que Jesús había impugnado. Ireneo, obispo de Lyon, declara: “No tenemos necesidad alguna de la ley, puesto que ya estamos muy por encima de ella con nuestro comportamiento divino”.Año 314, con Galerio, Licinio y Constantino, la Iglesia sella con el Estado una estrecha alianza que se prolongara por siempre. En el “Edicto de Milán” los obispos decretan en Arles la condena eterna de cualquier rebelde.
Fuera de los conventos, la educación y el aprendizaje son erradicados. La Iglesia se opone al estudio de la gramática y el latín. Se clausuran los institutos de enseñanza y se destruyen bibliotecas enteras. Ya antes, en 391, había sido incendiada la Biblioteca de Alejandría, la más grande del mundo, que conservaba 700 mil rollos y pergaminos.
“Todo rastro de la vieja filosofía y literatura del antiguo mundo ha desaparecido de la faz de la tierra”, se regodea San Juan Crisóstomo. Deberán transcurrir muchos años para que los clásicos latinos, erradicados en la etapa del Oscurantismo, se traduzcan del árabe al latín en la Edad Media.
 El alto clero cristiano asumió la posesión de grandes extensiones de tierra y a quienes le hicieran resistencia condenaban como “herejes” y les expropiaban sus propiedades. Se inicia una persecución inmisericorde contra todo lo que pusiera en duda los dogmas y la conducta de esa horrenda casta jerárquica cristiana.Uno de los que argumentaron la necesidad de estos tratos violentos y exterminio físico de los herejes fue Agustín de Tagarte (345-430) doctor y padre de la Iglesia, para el era mejor quemar a un hereje que abandonarlo en sus errores.
Jerónimo, otro padre de la Iglesia, exhortaba a liquidar a un tal Vigilancio, en nombre de la salvación de su alma.
A medida que el Imperio Romano se derrumba, la Iglesia va tomando el control en Europa. Reinterpreta las Escrituras y también la propia historia. Instiga ataques contra musulmanes, judíos, católicos de Oriente e, incluso, contra grupos cristianos que no reconocen la autoridad papal.
En el año 382, Teodosio I, suscribió edictos contra maniqueos y paganos donde se contemplaban condenas de muerte y confiscación de bienes. Se iba creando así lo que en el futuro seria la santa Inquisición.
La persecución a la que fueron sometidos los cristianos gnósticos, quienes fueron denunciados viciosamente como herejes, mientras que sus libros sagrados eran robados y quemados. Los gnósticos hacían una distinción entre el Padre Celestial y el dios de la Biblia Hebrea, Yahvé o Jehová, mientras que la Iglesia confunde a Yahvé o Jehová, con el Dios Absoluto.
Año 415, el obispo de Alejandria, Cirilo I, fue el verdugo de Hipatia. Ordeno a monjes para que la emboscaran, estos la violaron, torturaron, sus tendones fueron cortados con afiladas conchas y finalmente fue descoyuntada. El pecado de Hipatia fue haber sido hermosa, filosofa neoplatónica y maestra de matemáticas.
Esta Iglesia, supuesta seguidora de Jesús, no tuvo reparos en llevar a la hoguera a miles de mujeres inocentes acusadas de brujería, o de haber cometido pecados carnales.
MEJOR CREER QUE PENSAR
Entre los años 500 y 1000, la Iglesia Católica tiene un efecto demoledor en Europa. Destruye la educación, las ciencias, el arte y la medicina, fundamentalmente griega y romana. Del siglo VI al VII recomienda únicamente la “sangría” para todas las dolencias y, en especial, para evitar el deseo sexual.
La tecnología de la época se echa a perder. La extensa red de caminos que facilitaba el transporte, la comunicación y el comercio cae en el abandono. Los vastos sistemas de acueductos y cañerías dejan de recibir mantenimiento. Se eliminan los retretes en las casas. Mientras se deterioran las medidas sanitarias y se pierden los hábitos de higiene, avanzan las enfermedades. Las pestes diezman poblaciones enteras durante interminables años.
La fe ciega reemplaza a la investigación científica. Trescientos años antes de Cristo, Pitágoras había formulado la hipótesis de que la tierra gira alrededor del sol; los argumentos de Platón, los poemas de Virgilio o las elegías de Ovidio”.
DOS SIGLOS DE SANGRE
En noviembre de 1095, el Papa Urbano II exhorta a los caballeros europeos a marchar a Jerusalén para reconquistar Tierra Santa. Antes, Gregorio VII había sentenciado: “Maldito sea el hombre que impide que su espada derrame sangre”. Los devotos no se andaban con vueltas: en el año 782, el emperador Carlomagno ordenó la decapitación de cuatro mil 500 sajones que no querían convertirse al cristianismo.
Miles de hombres se ponen en marcha hacia Tierra Santa. En Auge y caída de los Templarios (editorial Martínez Roca, Barcelona, 1986), Alain Demurger los describe como “un tropel entusiasta e indisciplinado, que mata en masa a los judíos del Rin, roba a los campesinos húngaros y saquea los campos bizantinos”.
Jerusalén cae en julio de 1099. Hay más de 60 mil víctimas entre musulmanes, judíos, hombres, mujeres, ancianos y niños.
El historiador y arzobispo francés Guillermo de Tiro, testigo ocular, relata: “Era imposible mirar al vasto número de muertos sin horrorizarse; por todos lados había fragmentos de cuerpos humanos y el piso estaba cubierto de la sangre de los muertos. No era solamente el espectáculo de cuerpos sin cabeza y extremidades mutiladas tiradas por todas direcciones que inspiraba el terror a todos los que miraban; más horripilante era ver a los victoriosos chorreando de sangre de pie a cabeza. Dentro del Templo murieron alrededor de diez mil infieles”.
A lo largo de 200 años se realizan cuatro Cruzadas. Decenas de miles -quizá millones- son asesinados sin importar si eran árabes o judíos. La crueldad de los ejércitos católicos no tiene límites. “Hasta los sarracenos son misericordiosos y gentiles comparados con estos hombres que llevan la cruz de Cristo sobre sus hombros”, escribe Nicetas Choniates, un cronista bizantino.
De paso, los cruzados destruyen todo lo que signifique cultura. Queman libros musulmanes y pergaminos hebreos, entre ellos los doce mil volúmenes del Talmud y las obras de Maimónides, filósofo, matemático y físico judío, nacido en Córdoba, España.
LA INQUISICION.La Inquisición medieval se crea durante el reinado del Papa Gregorio IX (1227-1241) con el objetivo de imponer la obediencia mediante el terror. En la historia de la humanidad, no existe registro de otra religión que haya desplegado un aparato tan poderoso y sádico para controlar a la gente. En los tribunales de la Iglesia, a la inversa del derecho común,“se es culpable hasta demostrar la inocencia”.
El inquisidor español Francisco Peña, Doctor en Cánones y Teología, dice en 1578: “Debemos recordar que el principal propósito del juicio y la ejecución no es salvar el alma del acusado, sino lograr el bien público e infundir miedo a otros”.

Bernardo Gui, un cruel dominico, inquisidor de 1307 a 1323. Autor de La técnica de la Inquisición, Gui sostiene que el laico no debe discutir con el infiel, sino “meterle con fuerza su espada en el vientre”.

El español Tomás de Torquemada (1420-1498), otro dominico, gana fama por su implacable ejercicio de la Inquisición durante once años. Se estima que bajo su mandato dos mil personas son quemadas en la hoguera. En 1492, aprovecha su función de confesor de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, y promueve la expulsión de los judíos y los moros de España.
Los inquisidores se enriquecen en forma escandalosa. Además de apropiarse del dinero, las propiedades y otros bienes de sus víctimas, reciben sobornos de los ricos que pagan para escapar a las posibles acusaciones.
“La tortura permaneció como opción legal para la Iglesia desde 1252 cuando fue consentida por el Papa Inocencio IV, hasta 1917, cuando el nuevo Codex Juris Canonici fue puesto en vigor”. “Los hornos construidos para matar gente, que adquirieron una notoriedad infame en la Alemania nazi del siglo XX, inicialmente fueron utilizados por la Inquisición” “no fue sorprendente que los países islámicos ofrecieran santuarios mucho más seguros para los judíos”.
Thomas Jefferson escribió en 1785: “Millones de hombres, mujeres y niños inocentes, desde la introducción del cristianismo, han sido quemados torturados, mutilados, encarcelados; sin embargo, no hemos avanzado una sola pulgada hacia un consenso general”.
Esta Iglesia, supuesta seguidora de Jesús, no tuvo reparos en llevar a la hoguera a miles de mujeres inocentes acusadas de brujería, o de haber cometido pecados carnales.
Siglo XV: Cruzadas contra los Husitas, miles muertos.
Juguetitos que utilizaban

En 1538 el Papa Pablo III declara una cruzada contra la Inglaterra apostata y declara a todos los ingleses esclavos de la Iglesia (afortunadamente no tuvieron el poder para enforzar el decreto).

1568 La Inquisición española ordena el exterminio de tres millones de rebeldes en Holanda.
Entre 5000 y 6000 protestantes fueron ahogados por las tropas españolas católicas, “un desastre que los burghers of Emden se dieron cuenta por los miles de sombreros holandeses que flotaban”.
En 1 562 estalló en Francia una guerra civil religiosa intermitente, que duró hasta 1 572. El acontecimiento más destacado de esta, fue la matanza de San Bartolomé, que ocurrió en París la noche del 24 de agosto de 1 572, donde los católicos irrumpen contra los hugonotes (protestantes) arrancándolos de sus camas los degollaron, agarrotaron o mataron a tiros. El asesinato en masa dejó esa noche a unos 3 000 hugonotes muertos, en las semanas siguientes la orgía de muerte que llevaban a cabo los católicos continuo en las provincias, acabando con la vida de al menos unos 20 000 hugonotes mas. Toda esta matanza fue ordenada por el Papa Pio V.
La fortuna del Vaticano fue acumulada en su mayoría por el saqueo a las victimas de genocidios, como los Incas, los protestantes, cuyos bienes fueron embargados durante la Inquisición.
Los conquistadores de España destruyeron el Popol Vuh de los aztecas, a quienes encarcelaron, torturaron y mataron en nombre de su dios cristiano, robando así enormes fortunas de oro.
El 17 de febrero de 1601 la plaza romana de Campo dei fiori veia como Giordano Bruno, despojado de sus ropas y atado a un palo, con la lengua aferrada en una prensa de madera para que no pudiese hablar, fue quemado vivo, al igual que sus trabajos, en cumplimiento de la sentencia dictada pocos días antes por el tribunal romano de la Inquisición, tras un largo y tortuoso proceso iniciado en Venecia en 1 592 que lo declaro hereje, impertinente y obstinado.
Giordano Bruno rechazaba la influencia de la Iglesia en la política, realizo una reforma cosmologica, apoyaba el heliocentrismo, la idea del movimiento de la Tierra, el universo infinito y la pluralidad de los mundos animados.
Creía también en que Dios era el alma del universo y que las cosas materiales no son mas que manifestaciones de un único principio infinito. Fue el primer Panteísta, doctrina en la que se cree que dios es todo el Universo y no una personalidad.
La Iglesia puede sacarse de encima el caso de Galileo con una suave y condescendiente explicación. Bruno se le queda en la garganta.
En el siglo XIX se erigió una estatua dedicada a la libertad de pensamiento en el lugar donde tuvo lugar su martirio.
Galileo Galilei, en 1633 fue condenado como hereje por la santa Inquisición, Galileo fue torturado y sometido a vejámenes. Fue obligado a vestir traje de penitencia y con la mano sobre la Biblia recitar la horrible formula de abjuración “Abjuro, maldigo y detesto los citados errores y herejías…”. La arrogante Iglesia humillo el honor de Galileo y se atribuyo el derecho de decidir sobre la ciencia (es algo que actualmente lo sigue haciendo, como ejemplo esta la clonación de humanos) la única falta de Galileo fue apoyar el modelo heliocéntrico de Copernico, en el cual la Tierra giraba alrededor del Sol, según la Iglesia, en ese entonces esta hipótesis iba en contra de la Biblia.
Siglo XVII: Los católicos matan a Gaspard de Coligny, un líder protestante. Después de asesinarlo, la horda católica mutila su cuerpo, “cortándole su cabeza, sus manos y sus genitales… después lo tiran al río, después, decidiendo que no era digno de ser comido por los peces, es sacado del agua y arrastrando lo que quedaba… lo llevan a Montfaulcon, para ser carne de carroña, gusanos y cuervos”.
Siglo XVII: Los católicos saquean la ciudad de Magdeburg (Alemania). Alrededor de 30,000 protestantes muertos. “En una sola iglesia 50 mujeres fueron encontradas decapitadas,” cuenta el poeta Friedrich Schiller, “y los infantes se encontraban todavía en los pechos de sus madres muertas”.
Siglo XVII: Durante la guerra de los 30 años (católicos vs. protestantes) por lo menos el 40% de la población es muerta, en su mayoría en Alemania.
San Ambrosio, obispo de Milán, durante el imperio de Teodosio, instigo al primer incendio de una sinagoga en Kallinikon (hoy Raqqa, Irán), el santo declaro haber dado la orden, ya que los judíos eran merecedores de la muerte. Los ejecutores de la orden fueron monjes, hombres brutales que en los siglos III y IV mas que santos eran seres violentos y asesinos.
Miles de victimas asesinadas en nombre de Dios durante la conquista de América, donde a los nativos que sobrevivieron se les anulo su cultura y su religión.
Más asesinatos durante la Guerra Civil Española, siendo ejecutado todo aquel que no compartía los dogmas católicos.
La Iglesia Católica bendijo el asesinato de rojos durante el franquismo.
Participación durante la Segunda Guerra Mundial, en el expolio de oro judío que fue a parar a las arcas del Vaticano.
La connivencia de la jerarquía cristiana con Hitler al comenzar la II Guerra Mundial, es decir su disimulo y participación en los miles de crímenes que dejo como saldo esta irracional guerra.
El antisemitismo de la Iglesia a lo largo de los siglos, lo que ocasiono la muerte de millones de judíos en el mundo.
Los crímenes cometidos contra aborígenes australianos, que incluyen el coger por la fuerza a miles de niños para meterlos en instituciones católicas.
Lo mismo ocurrió en poblaciones autóctonas del Québec y otros lugares apartados del mundo.
El desfalco de la Iglesia al Banco Ambrosiano por la suma de 1 373 millones de dólares, suma que el cardenal Marzinskus utilizo para desestabilizar el régimen comunista de Polonia y financiar los asesinatos de la organización paramilitar argentina “Triple A”.
Los crímenes cometidos por la Iglesia en Colombia, entre los años 1 946 y 1953, fueron asesinadas unas 300 000 personas que se opusieron a la dominación capitalista, la Iglesia estuvo al lado del gobierno de turno.
Las dictaduras de Argentina, Brasil, Chile, Bolivia entre otras, estuvieron siempre legitimadas por los jerarcas de la Iglesia.
La oscura vinculación de la Iglesia, siendo cardenal Juan Luis Cipriani, con el gobierno fujimorista en el Perú (1995-2001).
Al mencionar brevemente algunos de los delitos cometidos por la Iglesia a través de la Historia, salta la pregunta de quien le dio derecho a realizar tantos crímenes, el derecho a quemar a filósofos y pensadores, el derecho a quemar brujas, el derecho a quemar libros, el derecho a provocar guerras, el derecho a ser cómplices de otros asesinos, el derecho a regentar bancos y empresas, el derecho a apropiarse de lo ajeno, el derecho a proteger a curas pervertidos sexuales, el derecho a vivir en medio de la riqueza, el derecho a no pagar impuestos.
La alianza Iglesia-Gobierno es un hecho irrefutable, ambos poderes del terror llevan las riendas del mundo, conduciéndonos hacia la miseria y autodestrucción. El poder político y económico paga los favores prestados por la Iglesia. El primero, por bendecir y justificar su impunidad y el segundo por mantener aborregadas a las masas, manteniendo así su status social.
Para ello los gobiernos a través de las leyes protegen a la Iglesia y hasta disponen de una asignatura en las escuelas y colegios, camuflada bajo el nombre de religión, cuando mas bien debería llamarse “adoctrinamiento católico”.
Afortunadamente muchas de las atrocidades eclesiásticas han salido a la luz, ello impide que las personas de mayor capacidad intelectual caigan en el engaño.
El Vaticano y toda su casta de sacerdotes y monjes siguen utilizando el fraude, la mentira y su inseparable hipocresía, para seguir manteniendo en el engaño a la población, todo ello con la finalidad de proteger sus intereses y seguir en el poder, ocultando su malévolo rostro y oscuras intenciones tras el verdadero mensaje de Jesús.
ACTUALMENTE
La Iglesia persiste en imponer sus dogmas trasnochados utilizando las mismas tácticas para someter psicológicamente a las mentes débiles y a todos los que aun sin querer, hacen causa común con esta cúpula mafiosa.
Este dogmatismo hipócrita, ha motivado que la Iglesia sea numéricamente grande pero espiritualmente pequeña, utilizando como principal artimaña, el bautismo involuntario de las personas, los niños son bautizados sin que ellos mismos sean conscientes de lo que le están haciendo, condenandolos a ser de por vida unos títeres mas de la Iglesia. Pero ha motivado también su fraccionamiento al ser el cristianismo la religión mas dividida en sectas y sucursales.
El Vaticano, que constituye el símbolo de la corrupción, el crimen y la mentira en el mundo, desde que se constituyo, ha creado un imperio de miedo y fanatismo que le ha sido muy útil para llevar a cabo acciones abominables como la cristianización, como es el caso de las cruzadas, la conquista de America y de África, su lucha sangrienta contra la mal llamada herejía, su participación en guerras y crímenes a lo largo de la historia.

REFLEXION

La iglesia católica es la única organización existente que se le puede atribuir todo tipo de atrocidades inimaginables siendo legitimado por todo tipo de gobiernos sean de la ideología que sean y que sigue teniendo un numero altísimo de tanto ciegos como fanáticos seguidores.
Las creencias y lo que divulgan esta mas que comprobado  tanto científicamente como lógicamente que ningún sentido tiene y que ademas toca la estupidez.
Posee un libro (la biblia) que ellos llaman sagrado y que ridiculiza y deja mal parado a su protagonista dejándolo como un ser despiadado, autoritario,y sobre todo un genocida como ningún otro, sin ningún tipo de escrúpulos. Es decir si este supuesto dios fuera o hubiese sido un personaje real y político pasaría a la historia como el mayor sanguinario de la humanidad y se le hubiese condenado tanto a el como a sus seguidores y simpatizantes.
Por ultimo ya solo me queda decir que la historia y la humanidad en general hubiese sido mejor en todos los aspectos sin su existencia sin sembrar tanto sufrimiento en todos los aspectos, desde su aparición la humanidad retrocedió a una edad oscura sangrienta y sin ninguna expectativa de cultura ni sabiduría solo dejando cabida a la sangre y al sufrimiento mas extremo
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